En sánscrito, «Champi» significa fricción o masaje, y es una técnica ayurvédica con siglos de tradición en la India. Cuando el nivel de exigencia mental es muy alto, toda la tensión tiende a «subir», bloqueando la respiración, endureciendo los hombros, tensando el cuello y generando una pesadez constante en la cabeza.
Aplicado cómodamente en camilla, este masaje se centra exclusivamente en la parte superior del cuerpo: espalda alta, trapecios, cuello y cuero cabelludo.
Mediante fricciones enérgicas, amasamientos musculares y presiones en puntos marma (puntos energéticos de la cabeza), logramos «vaciar la mente», estimular la oxigenación del cerebro y producir una de las relajaciones más profundas y rápidas que existen.