Nacido en la década de los 70 en el Instituto Esalen de California, este masaje fue diseñado con un objetivo claro: conectar la mente y el cuerpo a través del tacto consciente. Vivimos a un ritmo acelerado, con el sistema nervioso en constante estado de alerta. El Masaje Californiano es la herramienta perfecta para darle al botón de «pausa».
Esta terapia se caracteriza por sus movimientos o «pases» largos, fluidos y rítmicos que recorren el cuerpo entero sin perder el contacto en ningún momento. Aplicado con aceites calientes, la sensación imita el vaivén constante y armónico de las olas del mar.
No busco descontracturar de forma agresiva, sino «envolver» tu cuerpo para que tu cerebro interprete seguridad, logrando que bajes la guardia, el ritmo cardíaco y la ansiedad de forma natural.