El estrés diario, la ansiedad y las tensiones emocionales suelen acumularse en una zona muy concreta: el cráneo, el cuello y la mandíbula (Articulación Temporomandibular o ATM). Esta acumulación provoca problemas crónicos como dolores de cabeza constantes, rechinar de dientes por la noche (bruxismo) o bloqueos cervicales que te impiden descansar.
La Terapia Craneosacral es un abordaje osteopático extremadamente sutil, pero con efectos profundos. A través de presiones muy suaves en los huesos del cráneo, el sacro y la mandíbula, logramos liberar las restricciones de las membranas que envuelven el sistema nervioso central.
Es una técnica que no duele en absoluto; de hecho, induce a un estado de relajación profunda mientras reprograma y libera la tensión articular.